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Legislatura bonaerense
Vuelve a instalarse el debate sobre la “muerte digna”
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(168 Horas - Aninoticias.com.ar – lunes 28 de abril de 2008) La posibilidad de que un paciente pueda negarse a recibir determinado tratamiento o la elección de morir dignamente se volvió a instalar en la Legislatura bonaerense luego de la visita del titular de la Sociedad Chilena de Bioética, Francisco León Correa.
El catedrático de origen español fue contundente: “habría que sacar a los pacientes terminales de los hospitales y devolver la muerte al ámbito familiar donde se producía”. Con esta decisión se obtendría por un lado la posibilidad de liberar camas de cuidados intensivos en hospitales para pacientes que tienen alternativas de curarse y que un enfermo terminal, sin posibilidad alguna de recuperarse, pase sus últimos días con su familia, en su domicilio, aunque con “cuidados paliativos” atendidos desde los centros de atención primaria.
León Correa aseguró que “si formamos a los profesionales que están en los centros de salud de atención primaria no es tan complicado” hacer realidad esta alternativa. Y agregó que “en lugar de tener tantas camas ocupadas con pacientes por los cuales no podemos hacer nada para curarlos habría que armar un sistema de colaboración en cuidados paliativos entre el hospital y los centros de salud. Sería más económico y nos permitiría atender a los pacientes críticos”.
En el mismo sentido el diputado De Jesús, titular de la Comisión de Salud, afirmó que “tiene que haber una buena calidad de morir, la muerte es una parte de la vida”. A la vez coincidió en que “hoy que está tan avanzado el proceso de la aparatología tenemos que usarlo en la medida justa” ya que “durar con consecuencias perjudiciales para la persona y su familia, no contribuye a la dignidad de la persona”.
Cabe recordar que a mediados de 2006 la Cámara de Diputados se disponía a abordar una iniciativa que contemplaba la muerte digna luego de ser aprobada en la Comisión de Salud, aunque luego quedó en la nada. El proyecto de ley establecía el derecho de los pacientes a manifestar anticipadamente, su voluntad “de ser sometido o no a determinado tratamiento médico del que pudiere ser objeto en el futuro ante un diagnóstico de enfermedad terminal, en el supuesto de que concurran circunstancias clínicas en las cuales no pueda expresar personalmente su voluntad”.
La polémica iniciativa permitiría, ante una enfermedad terminal, desconectar a determinados pacientes o cesar en los tratamientos cuando se sepan fútiles y cruentos; entendiendo por enfermedad terminal a aquélla avanzada, progresiva, incurable e irreversible, y mortal a corto plazo.
Precisamente, el doctor León relacionó con la dignidad humana el poder decidir sobre un tratamiento: “Tiene que estar dentro de los derechos del paciente tanto rechazar un tratamiento como la participación en el proceso de toma de decisiones sobre su salud. Qué tipo de cuidados quiere al final de su vida y como quiere morir”. Así concluyó que “las voluntades anticipadas puede ser un elemento útil para conocer qué es lo que pensaba el paciente antes de llegar a una situación crítica”.
A manera de antecedente hay también una sentencia del Juzgado Criminal y Correccional de Transición Nº 1 del Departamento Judicial Mar del Plata, a cargo del Dr. Pedro Hooft, dictada en 2006, que dispuso hacer lugar a la Acción de Amparo promovida por el Director de un hospital marplatense, e indicando al equipo médico actuante que “deberán ser respetadas a futuro las directivas anticipadas, en cuanto la paciente manifiesta su oposición a intervenciones invasivas que impliquen medios artificiales a permanencia en el contexto de la evolución irreversible de la enfermedad que padece”.
El debate se volvió a instalar y nada menos que el titular de la Comisión de Salud de la Cámara baja bonaerense dio su visto bueno para abordar la denominada “muerte digna”. Habrá que ver ahora cuales son las reacciones de los detractores para ver si se avanza en una iniciativa que genera tanta polémica como las relacionadas con salud sexual, entre otras.
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