El Frente para la Victoria de Vicente López expresó su más enérgico repudio a la detención violenta de un joven en la vía pública el pasado 15 de noviembre en la localidad de Munro:
Ocurrió en avenida Mitre y Manuel Belzú, tomó estado público gracias a la filmación difundida por Mariana Rote desde su cuenta de Facebook. En el vídeo aparecen tres hombres: dos agentes de la Policía Local y alguien que se identifica como “de la brigada” que luego se pudo saber que es Cristian Ariel Villaverde, oficial subinspector de la Policía Bonaerense. Quienes violentamente y sin dar explicaciones se llevan esposado al joven de nombre Gonzalo que trabaja hace mucho tiempo de cuidacoches en la zona. Según relatos de testigos, el malestar policial fue a raíz de que Gonzalo manifestó su descontento por tener que darles plata para que lo dejen trabajar. Antes de subirlo y adentro de un auto particular, de alta gama y con vidrios polarizados, le pegaron en la cabeza muy fuerte, y luego lo dejaron detenido en la comisaría de Munro seis horas con amenazas de que lo iban a “meter con los presos comunes”.
Gonzalo tiene dos hijos, no tiene antecedentes penales, y tampoco incurrió en ningún hecho delictivo. La policía no le hizo ningún acta de detención y tampoco tenían orden de detenerlo. Mariana, la vecina que filmó la detención, preguntó varias veces porqué se lo estaban llevando y no le dieron respuesta. Por publicar el video en las redes sociales, Mariana sufre reiteradas amenazas en su cuenta de Facebook, hasta llegaron a enviarle una imagen con los datos personales de ella en una clara intención de intimidarla por denunciar públicamente este acto de violencia institucional.
Queremos hacer notar que lo relatado no constituye un hecho aislado, sino que observamos que el famoso “cambio” se corresponde con un cambio en la política de seguridad en nuestro distrito. De un tiempo a esta parte, las fuerzas de seguridad de Vicente López se están dedicando a hostigar trabajadores, requisar las escuelas públicas y amedrentar militantes políticos, en lugar de trabajar codo a codo con los vecinos y vecinas en la prevención integral del delito.
La inversión, que con bombos y platillos se publicita y que pagamos mes a mes los vecinos/as es necesara pero insuficiente, y el resultado es que la comunidad sigue padeciendo a diario distintos hechos de inseguridad. El gobierno municipal no cuenta hoy con un diagnóstico preciso, por lo tanto, las políticas públicas tendientes a prevenir y actuar sobre situaciones de hechos delictivos son deficientes: asesinatos, entraderas y robos violentos. Además, estos hechos han sido transmitidos por los medios de comunicación nacionales mostrando la política de “seguridad” del frente “cambiemos” en Vicente López en línea con su política represiva a nivel nacional.
Si a la incompetencia de la gestión de Jorge Macri en materia de seguridad, le sumamos la precarización que están sufriendo los trabajadores/as en sus derechos laborales y sociales por las políticas del gobierno nacional, el impacto generado en nuestra comunidad es inquietante. Mientras más se agudiza la crisis económica y social más fuerte se pone la mano dura contra el pueblo.
Al caso expuesto, se suman varias situaciones irregulares que vienen ocurriendo en el distrito, como lo que pasó hace una semana donde a una señora que vendía café en Olivos la patotearon “por no pagar impuestos” y le incautaron, robaron, los termos que utilizaba para trabajar. La situación quedó registrado en un video también viralizado en las redes, donde los/las vecinos y vecinas salieron a defenderla por ser conocida por todos/as en la zona. Como también, la intimidación durante la pintada de un Mural en Olivos y la persecución al concejal Noya en un recorrido casa por casa, casos que se suman a estos los hechos bochornosos de las últimas semanas que no podemos seguir permitiendo.
Por todo esto, desde el Frente para la Victoria expresamos nuestra preocupación, instamos a las autoridades del ejecutivo municipal a tomar cartas en el asunto, y seguimos a disposición de la ciudadanía para escuchar y hacer oír sus reclamos.
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